El Somatén surgió como una consecuencia del espíritu de conservación y
defensa que es innato en la humanidad, porque, cuando en virtud de un impulso
irresistible como es la defensa personal y la de todo aquello que forma parte
integrante de los vínculos directos o de afinidad con la persona interesada, y
cuanto pueda afectar a sus bienes materiales, y de ese impulso del alma nace la
asociación colectiva para prevenirse, y de ahí el Somatén.
Me
gustaría que se recordara a los somatenes
de antes de la guerra civil, cuando no eran más que un cuerpo de emergencia, formado
por y para el pueblo.
Sencillamente
porque su labor era otra, además siempre se ha dicho que es muy positivo
aprender de los errores y el rectificar es de sabios.
Los
somatenes en la actualidad, somos
cristianos, defendemos la Unidad de
España, nuestras armas, son el ejemplo cotidiano de nuestras acciones como
personas honestas, fuera de influir con la fuerza o coaccionar a otras personas
de nuestro entorno, somos enemigos de la violencia, y deseosos del bienestar
social y la libertad de todos.
Para que se conozca bien su
carácter en toda España, tal como
fue instituido, y con objeto también de evitar torcidas interpretaciones de los
que tergiversan su verdadero espíritu, conviene desvanecer ciertas ideas que en
la práctica se vienen observando en los momentos actuales con motivo del
período de reorganización en que se encuentra por toda España, bajo la nueva denominación “CUERPO NACIONAL del SOMATEN para la PAZ”.
Es realidad triste de confesar,
pero en muchos puntos del territorio español apenas se conoce lo que es el Somatén y lo que representa, no
obstante, aunque existe mucho publicado sobre su gloriosa y dignísima historia
y es evidente, esas publicaciones sólo existen en determinados archivos y
bibliotecas particulares.
Bien hubiera merecido el Somatén el honor de que algún
historiador le hubiese podido reservar un rinconcito en nuestra historia
general, de ahí posiblemente su escaso conocimiento.
Equivocadamente aun para algunos
el Somatén se considera como una “institución política” y no es así,
otros creen que "es una cofradía
religiosa”, tampoco faltan los que le acusan de ser una “quinta columna”
lamentable equivocación.
Otros no quieren inscribirse en
el Somatén porque se figuran que es
una “institución militar” o “paramilitar afecta” o “reducto de
fascistas” y en cambio hay otros que se afilian en esa creencia; tanto los
unos como los otros no tienen en cuenta que el Somatén subsiste y subsistirá con o sin afección alguna por las razones expuestas sobre su espíritu, origen
e historia que ya supera los once siglos.
Que se sepa alto y claro “EL SOMATEN es – A P O L I T I C O”
No deja de haber también y se da
fe de ello, quien desea pertenecer al Somatén
porque así cree poder obtener algún tipo de provecho personal sin más derecho
que el que le da la placa y la credencial de pertenencia a la Institución y no tiene idea, pensando
así, que la característica principal del Somatén
es la del respeto a la Ley y el Orden, de acuerdo con sus estatutos,
reglamento interno, código ético y juramento.
Es necesario y conveniente para
los fines de la Institución que
exista la plena convicción de que cuantos pertenecen y desean afiliarse a tan
digna, honrosa y heroica Hermandad, que
representa el orden, del cual se deriva la paz pública, el cumplimiento de la Ley y, en suma, todas las virtudes
ciudadanas.
Es una Asociación puramente cívica
y sin filiación política de ninguna clase, en la que caben y encajan
todas las personas e ideas que representan el orden social, y por lo tanto
democrática, adaptándose siempre a los preceptos de sus Estatutos, Reglamento
de Régimen Interno, Código Ético y Juramento, basados en esas características,
y que marca los derechos que asisten a sus afiliados y deberes que contraen
desde el momento que son aceptados, se rige y administra por la autoridad
jerárquica de su Presidente con su junta Directiva Nacional y los Delegados Nacionales
destacados en cada territorio de las provincias, los cuales son los respectivos
representantes legales de la Asociación y de la Junta Directiva Nacional en
cada territorio para ejecutar las órdenes dimanantes de la misma, anualmente se
convoca la Asamblea General la cual como es habitual, posee la soberanía para
tomar todas las decisiones que se pondrán a la práctica en cada ejercicio, una
vez hayan superado el filtro de las votaciones de los presentes y representados
en el acto de la asamblea, todo ello, bajo la batuta de la autoridad jerargica de su
presidente en el pleno ejercicio de las funciones que le otorgan los Estatutos
y el Reglamento del Régimen Interno.
Significando el Somatén, por lo que a su actuación se
refiere, sinceridad, honradez, amor al
orden, fe en la Justicia, espíritu de
servicio, filantropía, altruismo y energía
ciudadana, condiciones indispensables para separar a cuanto representa
deshonor o impureza; teniendo en cuenta, además, que en el conjunto de sus
asociados se integran personas pertenecientes a todas las clases sociales, cada
una con sus convicciones tanto de conciencia como política, no es aventurado
suponer que al crearse la Institución
en todas las regiones españolas, su actuación ha de hacer surgir un más vivo espíritu ciudadano que hará agruparse
en él al mayor número de adeptos, con lo cual no sólo se combatirá el
aislamiento que se produce en muchas comarcas, sino que se evitarán ciertos
inconvenientes quizá originados por un exagerado individualismo y con todo ello
se habrá dado un gran paso para el engrandecimiento de la Patria y la Unidad de España
en su conjunto.
En virtud de las consideraciones
que quedan expuestas, unas de carácter histórico, otras de carácter práctico y
algunas de índole puramente moral, que pueden estimular el interés ciudadano
hacia la orientación en que está inspirada la creación y organización del CUERPO NACIONAL del SOMATEN para la PAZ.
