Patria
La
patria es un concepto complejo y polémico, que puede tener distintos
significados e interpretaciones según el punto de vista de cada persona.
Por
eso, es importante reflexionar sobre lo que significa para nosotros y para los
demás, y evitar caer en actitudes extremas o intolerantes que puedan generar
conflictos o violencia.
LA
PATRIA del latín patria, la patria es la tierra natal o adoptiva que está
ligada a una persona por vínculos afectivos, jurídicos y/o históricos.
La
patria puede ser, por lo tanto, el lugar de nacimiento, el pueblo de los
ancestros o el país donde un sujeto se radicó a partir de un cierto momento de
su vida.
Por
ejemplo: “Vivo desde hace quince años en Australia, pero mi patria es
Colombia”,
“Los anarquistas se consideran hombres del
mundo y afirman que no tienen patria”,
“Un soldado debe estar dispuesto a dar su vida
por su patria”.
Cuando
se trata de un vínculo afectivo con un país, muchas veces la patria se descubre
en la adultez, dado que es necesario viajar al extranjero y llevar una vida
activa a nivel social para descubrir ese lazo tan especial, tan difícil de
describir y de justificar que se siente con el lugar en el cual creemos que
deberíamos haber nacido.
En
otros casos, la patria es más bien un acervo cultural e histórico compartido
por personas que pueden estar separadas.
OTRAS DEFINICIONES de PATRIA:
Tierra natal o adoptiva
ordenada como nación, a la que se
siente ligado el ser humano por vínculos
jurídicos,
históricos y afectivos.
Lugar, ciudad o país en que se
ha nacido.
La patria puede ser:
El país,
La región,
El pueblo o
La ciudad donde uno ha nacido
o
Donde ha elegido vivir.
La patria también implica un
sentimiento de amor, respeto
y pertenencia a una comunidad que comparte una
identidad común.
Evolución del
significado de «patria»
Siglos XVI y XVII
El término latino patria fue
rescatado por los “humanistas
renacentistas”
Lorenzo
Valla, quien en su “De elegantia linguae latinae”
escribe una gramática del latín clásico de base científica, y otros
intelectuales, comienza la filología moderna y se redescubre la antigüedad
grecolatina.
Y de ellos pasó al lenguaje
común.
El Tesoro de la lengua
castellana de Sebastián de
Covarrubias (1611)
Retrato
de un jurista con toga o Retrato de Sebastián de Covarrubias.
Así lo reconoce y define
patria como «la tierra donde uno ha nacido».
Doscientos años antes en la “Crónica”
de Ramón Muntaner.
Ramón
MUNTANER LA CRÓNICA
También se refería con el
mismo significado:
“Natural cosa és que tota
persona, e puis tota au e tota creatura ama la patria e el lloc on és nat”
('es natural que cualquier
persona, así como cualquier ave o criatura, ame la patria y el lugar donde ha
nacido').
Asimismo, en los libros de
familia de los campesinos catalanes el término patria era sinónimo de comarca o
de aldea o pueblo natal, y para los habitantes de Barcelona la patria era su
ciudad, «pero, en especial, sus libertades y su forma de gobierno».
Sin embargo, para mucha gente
de la Europa de la
Edad Moderna, como de la Edad Media, la patria principal, o
acaso única, continuaba siendo el Paraíso o cuando menos la Cristiandad.
En la obra catalana “Spill de
la vida religiosa”
(Espejo de la vida religiosa) publicada en 1515 se decía (en
catalán):
«Nuestra tierra y patria, por
la cual somos creados, a la cual debemos dirigir nuestros pasos, nuestros
deseos y afectos e intenciones… es la Ciudad del Paraíso…
Esa ciudad es la casa
del Señor... en este lugar no existe el hambre ni la sed ni necesidad alguna».
De hecho, en la Edad Media la
única patria que existía para el
buen cristiano era el cielo o el paraíso y el patriotismo era una
mera extensión de la virtud de la caridad.
Tolomeo de Lucca
decía:
“Amor patriae in radice
charitatis fundatur”.
Bartolomé
de Lucca, nacido Bartolomeo Fiadoni, y también conocido como Tolomeo da Lucca o
Ptolomeo da Lucca, fue un historiador medieval italiano.
El término patria comportaba
obligaciones y compromisos
para sus miembros.
Así lo recogían las “Siete
Partidas”:
Portada
de la “Siete Partidas” de la edición de 1.555
«Son tenudos los omes de loar
a Dios e obedecer a sus
padres e a sus madres e a su tierra, que dizen en latin
patria».
Y entre esas obligaciones se
encontraba la de morir por ella,
siguiendo el ideal clásico del “dulce et
decorum est pro-
patria mori”.
Placa
con la frase inscrita en un monumento conmemorativo en Graceville, Queensland,
Australia
El término patria fue
ampliando su ámbito de pertenencia más
allá de la localidad de nacimiento para
abarcar el reino,
produciéndose la simbiosis entre rey y patria.
Por ejemplo, el fraile Martin
de Azpilicueta consideraba a
Navarra como su patria.
Martín
de Azpilcueta Jaureguizar, C.R.S.A., conocido también como el Doctor Navarrus
(Barásoain, Reino de Navarra, 13 de diciembre de 1492-Roma, 21 de junio de
1586) fue un sacerdote, teólogo, filósofo y economista navarro. Navarra me
engendró; Castilla la Nueva me educó en Alcalá; Francia me hizo hombre;
Castilla la Vieja me ensalzó en Salamanca; Portugal me honró y esclareció [...]
Finalmente [...] vine a Italia, la más escogida tierra del mundo entero, y
resido en la madre y maestra del orbe, Roma.
Carta
apologética al Virrey Alburquerque, 1570.
Por su parte el sacerdote
aragonés Juan Palafox y Mendoza,
colaborador del Conde-Duque de
Olivares, escribió:
Juan de
Palafox y Mendoza (Fitero, 24 de junio de 1600 -El Burgo de Osma, 1 de octubre
de 1659), obispo español, ejerció su obispado de Tlaxcala (Nueva España) con
sede en Puebla de los Ángeles y más tarde en Osma. Desempeñó asimismo el cargo
de consejero del Consejo Real de Indias entre 1633 y 1653.