jueves, 25 de mayo de 2023

HISTORICO - PUBLICAMOS UN ESCRITO SOBRE EL ANTIGUO - SOMATEN DE CARTAGENA




    SOMATEN de CARTAGENA

El siguiente trabajo viene con la rúbrica de:

LUIS MIGUEL PÉREZ ADÁN - HISTORIADOR Y

 DOCUMENTALISTA

Sábado, 2 abril 2016


Luis Miguel PEREZ ADAN

Se conoce como Somatén a la institución catalana, de carácter medieval, formado por milicias locales y que tenía como objetivo el mantenimiento del orden público.

En septiembre de 1923, el general Primo de Rivera, al hacerse con el poder, instituyó en todo el territorio nacional los Somatenes Armados de España, y los dotó de una estructura moderna.

También este general, en su Manifiesto al país y al Ejército, decía:

«Somos el Somatén de la legendaria y honrosa tradición española y como él traemos por lema:


'Paz, Paz y siempre Paz'.


Queremos un Somatén reserva y hermano del Ejército.

Pero más lo queremos para organizar y encuadrar a los hombres de bien y que su adhesión nos fortalezca».

Así nació el Somatén Armado Nacional, al que podían alistarse

todos los hombres útiles mayores de veintitrés años, de «reconocida

moralidad, con profesión u oficio en las localidades donde

residieran».

Sus integrantes usaron armas largas de su propiedad y los cabos,

armas cortas.

Fueron considerados agentes de la autoridad cuando estaban de

servicio y fuerza armada, en caso de declararse el estado de

guerra.


En 1930, la caída de la Dictadura de Primo de Rivera propició la

desaparición del Somatén y con la proclamación de la Segunda

República, esta institución desaparece en el ámbito nacional.


En Cartagena, las primeras noticias de prensa se producen a mediados de diciembre de 1923, fecha en la que comienzan a conocerse los primeros nombramientos y adhesiones, que continuaron a lo largo de todo el año siguiente.

En principio la ciudad se dividió en cuatro distritos (Ayuntamiento, Santa María, Carmen y San Diego), pero en seguida se fueron creando otros y subdividiéndolos en barrios.

A esta distribución hay que añadir los barrios extramuros y las diputaciones rurales (El Albujón, Pozo Estrecho, La Palma, Aljorra, Alumbres, El Algar, Santa Ana, La Magdalena, etcétera).

El puesto de capitán delegado recayó en Antonio García Hernández, siendo el vocal Simón Martí (secretario de Unión Patriótica).

Estos cargos, junto con los de cabos y subcabos de los cuatro distritos originales, juraron y tomaron posesión el 17 de diciembre de 1923 en el despacho del alcalde.

 

La bandera de la milicia

La constitución de multitud de somatenes por diputaciones y barrios sirvió de cobertura a las autoridades militares y municipales, especialmente a los delegados gubernativos.

Éstos, en su comedida labor de servicio ciudadano, acudieron a estas asociaciones y otras similares en busca de colaboración.

El funcionamiento de estas entidades se realizaba a imagen y semejanza de la milicia tradicional, que tuvo a lo largo de los siglos una importante trayectoria.

Esta institución contaba con la anual revista pasada por oficiales del ejército regular, con el apoyo de destacados miembros de las fuerzas vivas locales.

El 13 de abril de 1925 se procedió a la entrega de la bandera a este cuerpo civil armado.

La ceremonia fue reflejada en la prensa local de la siguiente forma:


«Ayer mañana a las 12 se celebró en el Paseo del Muelle el acto de bendecir y hacer entrega al Somatén local de la magnífica bandera y del estandarte y banderines, que por suscripción popular le han sido regalados.

A la hora dicha se encontraban ocupando los andenes del paseo los somatenes del partido local y representaciones de los de la provincia, al mando de su comandante general Excmo. Sr. D. Juan Moscoso.

Asistieron al acto todas las autoridades civiles, militares y religiosas».

La crónica continuaba así:

«Empezó el acto celebrándose una misa de campaña que fue oficiada por el Arcipreste de ésta doctor don Francisco Cavero.

Y a continuación el señor Obispo de esta diócesis bendijo la bandera de la que era portadora su madrina, quien terminada esta ceremonia leyó unas cuartillas en las que hacía entrega de la bandera, en nombre de la augusta soberana, al Somatén de Cartagena».

 

Dios, patria y libertad

El texto de la época remata así:

«Pero de entre todos los discursos, señalamos por su curiosidad el realizado por el Sr. Obispo de la Diócesis de Cartagena; que según la prensa fue en estos términos:

'Hablando de la guerra dijo que es un mal necesario, comparándola a un tóxico, que si bien en gran cantidad mata administrado convenientemente cura la enfermedad'.

El somatén, dice, viene a cumplir una misión civilizadora y a tal efecto habla de la libertad humana y de la autoridad, enlazando ambos conceptos, cuyos principios residen en Dios quien dirige a los hombres en su camino ornado, del cual no debemos separarnos para no caer en una libertad mal entendida, que es el libertinaje.

Claro es que la libertad condicionada exige del hombre algunos sacrificios, también reglamentados por la Autoridad, que igualmente dimana de Dios.

Termina con las palabras de Napoleón:

'El primer culto del hombre debe ser el de la Patria, buscando la paz entre los ciudadanos se llega a la consecución de la verdadera libertad y de la felicidad'».


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